Tiene 84 años, se hospeda en hostales y viaja con mochila; le llaman “abuelita mochilera”

18

Tiene 84 años y desde los 65 se dedicó a viajar “Una vez que extiendes tus alas es muy difícil volverlas a cerrar” comentó Kandy una abuela española que viaja por el mundo

Viajar sola es una aventura que a muchas personas les cuesta tomar la decisión. Kandy -originaria de España y con formación en Derecho- decidió a los 65 años tomar la mochila por que “Las dificultades y los miedos ya no existen mi mente ni en mi vida” comentó. 

Kandy se ha vuelto popular y una inspiración entre los viajeros más jóvenes ya que a sus 83 años realiza en promedio seis viajes al año con duración entre 15 días o un mes. Ella se aloja en hostales y es conocida como “la abuelita mochilera” por los viajeros que la encuentran en su camino.   

Sin duda viajar es para todos y no importa la edad, lo que realmente vale son las ganas y Kandy nos comparte que cuando se quiere se puede. 

Una abuela mochilera por el mundo

Cuando cumplió 65 años dejó el trabajo que ejercía en un despacho en Motril y decidió cumplir su sueño de viajar. Se fue nueve meses por el mundo y cuando regresó se dio cuenta que esto había marcado su vida. En ese momento supo que no había vuelta atrás y decidió que estaba hecha para descubrir el mundo hasta que el cuerpo le permitiera continuar.    Sí, Kandy nos da una lección a todos los que estamos leyendo estas líneas: los viajes no sólo son para los jóvenes, los viajes son para todos. Y no importa tu edad o si tienes unos cuantos billetes en la cartera. 

Para viajar no hay edad

Kandy nos enseña que la vida es una, que es ahora. Mucha gente se queda esperando para viajar al siguiente año…aunque no sabemos si vamos a llegar.   Y cuando le preguntan su edad ella suele contestar con una pequeña broma “Yo tengo 10 o quizá 8 años…estos son los que me quedan, los otros ya se han marchado” 

Decidí compartirles la historia de Kandy por que es real; es una persona como tú y como yo que sorprende por la capacidad de hacer sus sueños realidad. Hace unos días viajé por Canadá en un tren más de 4,600 km y conocí viajeros de la edad de Kandy y todos me contaron historias que me tocaron el corazón.  Uno de ellos me comentó que ese viaje lo haría con su esposa, pero el destino no lo quiso así y él se dirigía a depositar sus cenizas en las aguas de Vancouver.  En ese momento supe que compartir este tipo de historias inspira a más personas a aprovechar el tiempo e inspirarlas a tomar una decisión que les cambiará la vida: ¡Viajar!